Depresión
Los trastornos depresivos se caracterizan por una tristeza de una intensidad o una duración suficiente como para interferir en la funcionalidad y, en ocasiones, por una disminución del interés o del placer despertado por las actividades.
El término depresión se utiliza especialmente para referirse a cualquiera de los trastornos depresivos. En la quinta edición del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5), se clasifican algunos tipos de trastornos según los síntomas específicos: trastorno depresivo mayor (a menudo denominado depresión), trastorno depresivo persistente (distimia), y otro trastorno depresivo especificado o no especificado.
El término depresión se utiliza a menudo para describir un estado de ánimo bajo o de desánimo que es consecuencia de decepciones (p. ej., crisis financieras, catástrofes naturales, enfermedades graves) o pérdidas (p. ej., el fallecimiento de un ser querido). Sin embargo, los términos más adecuados para estos estados de ánimo son la desmoralización y la pena.
Los sentimientos negativos de desmoralización y dolor, a diferencia de los de la depresión: ocurren en oleadas que tienden a estar ligadas a pensamientos o recordatorios del evento incitante; se resuelven cuando las circunstancias o los eventos mejoran; se pueden intercalar con períodos de emoción positiva y humor; y no están acompañados por sentimientos generalizados de inutilidad y autodesprecio.
El estado de ánimo deprimido dura habitualmente días en lugar de semanas o meses, y los pensamientos suicidas y la pérdida prolongada de la funcionalidad son mucho menos probables.
